SANISERA

«Civitates habet Iamonem, Saniseram, Magonem.»

Plinio el Viejo · c. 77 d. C.Naturalis Historia · III, 77

Un nombre antiguo. Una tradición que continúa.

I · La memoria

«Los griegos llamaron Gimnasias a las Baleares, belicosas por su destreza con la honda. La mayor tiene cien mil pasos de longitud y cuatrocientos setenta y cinco mil de perímetro. Tiene las poblaciones de ciudadanos romanos de Palma y Pollentia, las de derecho latino de Guium y Tucis; Bocchorum fue federada. A treinta mil pasos de ella se encuentra la menor, de cuarenta mil de longitud y ciento cincuenta mil de perímetro. Tiene las ciudades de Iamo, Sanisera y Mago.»

Plinio el Viejo · c. 77 d. C.Naturalis Historia · III, 77Traducción propia del pasaje completo, III, 77.

El nombre y el puerto

Sanisera se identifica con el antiguo enclave del puerto de Sanitja, en Menorca. Las ánforas recuperadas y su estudio arqueológico documentan su participación en las rutas mediterráneas del vino y el aceite. La cita de Plinio conserva el nombre; la arqueología nos acerca a la vida de su puerto.

II · La tierra

El tiempo también se cultiva.

En una finca de Menorca continuamos esa relación entre la tierra, el vino y el aceite. Trabajamos a mano, de forma artesanal y con una manera orgánica de entender el cultivo: atentos a los ciclos y a lo que cada año quiere dar.

Nuestro vino de garaje nace de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Syrah. Nuestro aceite une un 90% de arbequina y un 10% de ullastre, el olivo silvestre de la isla. Pequeñas elaboraciones, sin automatización, en las que cada gesto cuenta.

Sanisera nace de una forma personal de entender Menorca. Cultivar a pequeña escala nos permite acompañar cada cepa y cada olivo, trabajar con las manos y aceptar el carácter de cada cosecha. Buscamos que en cada botella se reconozca esa cercanía: la tierra, el tiempo y las personas que la han cuidado.

Botellas de vino y aceite Sanisera con el sello del rostro y un pequeño adhesivo rectangular numerado en la parte baja.

III · El círculo

De mano en mano.

Cada botella lleva un número. Es la huella de una elaboración pequeña, que compartimos a través de amigos y conocidos. Así llega Sanisera a otras mesas, fuera de las tiendas y de los circuitos comerciales habituales.

El círculo crece con esas conversaciones y con las personas que vuelven a compartir una botella. La finca permanece en la intimidad; el vino y el aceite llevan su historia más lejos.

El lugar permanece. La historia viaja.

Fuentes históricas

El contexto comercial es una explicación arqueológica, no parte de la cita de Plinio.

Texto original de PlinioArqueología del puerto de Sanitja
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